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Qué es un paralelo de remuneraciones y por qué no deberías saltártelo

Procesar el mismo mes en los dos sistemas y comparar hasta que la diferencia sea cero. Es la parte más ingrata de una implementación y la que decide si salió bien.

Guía · 4 min de lectura

Un paralelo de remuneraciones consiste en procesar un mismo mes dos veces: una en el sistema que estás dejando y otra en el sistema al que te estás cambiando. Después se comparan los dos resultados, línea por línea, hasta explicar cada diferencia.

Suena obvio. En la práctica es el paso que más se recorta cuando el proyecto va apretado de plazo, y es exactamente el paso que decide si vas a dormir tranquilo el primer cierre real.

Qué se compara

No basta con mirar el líquido a pagar. Dos sistemas pueden llegar al mismo líquido por caminos distintos y descuadrarse el mes siguiente. Un paralelo serio compara, para cada trabajador:

  • Cada haber imponible y no imponible, por separado.
  • Cada descuento legal: AFP, salud, seguro de cesantía.
  • La base imponible y la base tributable, que no son lo mismo.
  • El impuesto único retenido.
  • Los descuentos voluntarios y judiciales.
  • El líquido a pagar.
  • Los totales del libro de remuneraciones y el archivo de pago.

Por qué una muestra no basta

La tentación habitual es revisar veinte o treinta liquidaciones «representativas» y dar el visto bueno. El problema es que los descuadres no viven en el caso promedio: viven en los casos raros. El trabajador con licencia médica a mitad de mes, el que tiene finiquito en curso, el que está con permiso sin goce de sueldo, el que tiene un anticipo y una cuota de préstamo el mismo mes, el que cambió de AFP, el que tiene semana corrida, el que tiene sueldo variable.

Esos casos son pocos en cantidad y son justamente los que la muestra no toma. Por eso en Pro-City validamos el 100% de las liquidaciones, no una selección.

Cuántos meses

Un mes aislado puede cuadrar por casualidad. La recomendación razonable es correr al menos dos o tres meses consecutivos, e incluir en ellos un mes con eventos poco frecuentes: pago de gratificación, bonos, finiquitos, reajustes.

Qué hacer con las diferencias

Una diferencia no es necesariamente un error del sistema nuevo. A veces el sistema antiguo estaba mal parametrizado y lo que aparece es un problema que venía arrastrándose hace años. Por eso la regla no es «que dé igual», sino que cada diferencia esté explicada. Diferencia explicada y aceptada por escrito, o diferencia corregida. Nunca diferencia ignorada.

Cuándo dar el go-live

Cuando la planilla de comparación queda en cero diferencias no explicadas. Ni antes, ni «lo vemos en marcha». Si el equipo del cliente termina cuadrando a mano después del go-live, la implementación no terminó: solo cambió de dueño.

Si estás por cambiar de sistema y quieres saber cómo se ve un paralelo bien hecho, revisa nuestros servicios de migración o agenda un diagnóstico sin costo.

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